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Notas de Prensa  

05 de octubre de 2006

El empleo de fármacos antiangiogénicos en combinación con la terapia fotodinámica podría mejorar la función visual de los pacientes con Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) húmeda

Ranibizumab permite detener el deterioro visual en más del 90% de los casos y en un porcentaje elevado mejorar la visión en más de 15 letras.

Alrededor de 250.000 personas padecen DMAE húmeda en España, más de 35.000 en Galicia, enfermedad que constituye la causa más importante de ceguera legal en personas mayores de 50 años en los países desarrollados.

Los expertos inciden en la importancia de su detección precoz, de forma que ver las líneas de los objetos distorsionadas y detectar manchas fijas en el centro del campo visual son signos de alarma ante los que acudir de forma inmediata al oftalmólogo.

El envejecimiento de la población española hace que la DMAE tenga un gran impacto, ya que afecta al 4% de la población mayor de 55 años y su incidencia aumenta con la edad, de tal forma que a partir de los 75 años la prevalencia es del 8%.

La Coruña- En Galicia, más de un millón de personas son mayores de 50 años, factor de riesgo más importante de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), enfermedad que si no se trata de forma precoz puede ocasionar una pérdida severa de visión. "A principios de este siglo, la llegada de los antiangiogénicos ha supuesto que le empecemos a ganar la batalla a esta enfermedad tan incapacitante y por primera vez hablemos de ganancia de visión y no sólo de pérdida o mantenimiento de la misma", afirma el profesor Francisco Gómez-Ulla, catedrático de Oftalmología de la Universidad de Santiago de Compostela, presidente de la Sociedad Gallega de Oftalmología y moderador del Simposio La era antiangiogénica y el oftalmólogo actual que, con el apoyo de Novartis Ophthalmics, ha tenido lugar en el marco del 82 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oftalmología., 4 de octubre de 2006

Hoy en día, ya está demostrado a largo plazo el excelente perfil de seguridad de la Terapia Fotodinámica con verteporfina, un tratamiento que ha conseguido estabilizar la visión y enlentecer su pérdida en pacientes con DMAE húmeda, pudiendo mejorar así su calidad de vida.

Sin embargo, la necesidad de mejorar la función visual de los pacientes y la aparición de nuevos tratamientos, llevan a los expertos a buscar nuevas estrategias en el manejo de la enfermedad, que van a consistir en combinar Terapia Fotodinámica con los nuevos tratamientos antiangiogénicos. "De esta forma", explica el profesor Gómez-Ulla, "estamos asistiendo a la modificación de las estrategias terapéuticas en el manejo de la DMAE húmeda".

Existen dos tipos de DMAE, la seca o atrófica, que es más frecuente y menos grave, y la forma húmeda (exudativa) o neovascular, que es más grave y la que más rápidamente puede evolucionar hacia la ceguera legal. Mientras que en la forma seca la mácula se va atrofiando lenta y progresivamente y genera una paulatina pérdida de visión, en la forma húmeda aparece un fenómeno de neovascularización. Estos nuevos vasos pueden producir una lesión cicatricial en la mácula, lo que conlleva una pérdida irreversible en la visión central.

Las lesiones que aparecen en la retina tienen un crecimiento medio de 15 a 20 micras al día. Así, según el profesor Antonio Piñero, catedrático de Oftalmología Universidad de Sevilla y Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Valme, "teniendo en cuenta la importancia de aplicar el tratamiento cuanto antes para conseguir la mayor eficacia es necesario acudir al médico en el momento en que se note cualquier anomalía, como disminución de la visión en uno o en ambos ojos, ver las líneas torcidas, los marcos de las puertas torcidos o las caras deformes".

Nueva era antiangiogénica

En la actualidad y seis años después de que se comenzara a utilizar la Terapia Fotodinámica con verteporfina, nuevos estudios evidencian la eficacia y seguridad de la Terapia Fotodinámica asociada a ranibizumab. Ranibizumab es un fragmento de anticuerpo monoclonal humanizado diseñado para unirse al VEGF-A e inhibirlo. El VEGF-A es una proteína que tiene un papel fundamental en la angiogénesis (la formación de nuevos vasos sanguíneos). "En consecuencia, ranibizumab bloquea el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos y la exudación, factor que se cree que provoca la progresión de la DMAE húmeda y de la pérdida de visión", explica el profesor Gómez-Ulla.

"Los antigiogénicos (anti- VEGF-A)", añade el profesor Gómez-Ulla, "pueden potenciar la acción de la terapia fotodinámica, lo que en un futuro puede proporcionar aún mejores resultados y mejores perspectivas para los pacientes con esta enfermedad". A este respecto, el profesor Gómez-Ulla afirma que "los resultados de los estudios que se están haciendo en el mundo con el antiangiogénico ranibizumab ponen de manifiesto que permite detener el deterioro visual en mas del 90% de los casos y en un porcentaje elevado mejorar la visión en más de 15 letras".

Además, se está evaluando la forma de combinar estos dos tratamientos, tal y como indica el profesor Gómez-Ulla: "En la actualidad, se están llevando a cabo estudios para analizar cuándo es mejor administrar al paciente ranimizumab: una semana antes, el mismo día o una semana después de aplicar Terapia Fotodinámica".

Detección precoz desde Atención Primaria

Teniendo en cuenta la importancia de aplicar el tratamiento cuanto antes para conseguir la mayor eficacia, los expertos inciden en la importancia de realizar revisiones oftalmológicas periódicas para su detección y de acudir urgentemente al oftalmólogo cuando se presentan signos de alarma que pueden hacer sospechar de la presencia de DMAE.

En este sentido, es fundamental la labor del oftalmólogo que lleva a cabo su ejercicio profesional en el ámbido de la atención primaria para que el paciente sea diagnosticado a tiempo y derivado de forma inmediata al hospital. Para la detección precoz, el profesor Piñero advierte sobre la importancia de que el especialista tenga en cuenta los grupos de riesgo de DMAE. Según este experto, "el factor de riesgo más importante de la DMAE es la edad. Además, la presencia de colesterol y el hábito tabáquico, que provoca un aumento y aceleración de la oxidación de la retina, así como una disminución de los factores antioxidantes naturales, aumentan la posibilidad de que la enfermedad se presente".

Impacto en la calidad de vida

La Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad degenerativa de la retina que causa la pérdida de la visión central y el detalle de las imágenes manteniendo intacta únicamente la visión lateral o periférica.

El envejecimiento de la población española hace que esta patología tenga un impacto importante, ya que afecta al 4% de la población mayor de 55 años y su incidencia aumenta con la edad, de tal forma que a partir de los 75 años la prevalencia puede superar el 12%. "Precisamente en una etapa de la vida en que conducir, leer o escribir pueden ser actividades importantes para las personas, aparece esta patología, empeorando enormemente la calidad de vida de estos pacientes", explica el profesor Piñero.

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